Coordinar la construcción de jardines en equipos multidisciplinarios exige que paisajistas, viveristas, ingenieros y clientes trabajen alineados desde el plano de plantación hasta la instalación del riego, ajustando en obra lo necesario sin perder el presupuesto ni la densidad prevista, y manteniendo comunicación constante con el cliente para gestionar expectativas sobre la evolución del jardín.
Construcción y trabajo multidisciplinario
En el ámbito del paisajismo naturalista, la construcción y el trabajo multidisciplinario son fundamentales para lograr resultados eficientes y de alta calidad. La colaboración estrecha entre paisajistas, viveristas, ingenieros y clientes permite coordinar cada etapa del proyecto, desde la plantación hasta la instalación de sistemas de riego, garantizando así un desarrollo armónico y sostenible de los espacios verdes.
La experiencia de Fernanda, paisajista mexicana con casi 20 años de trayectoria, destaca la importancia de esta sinergia. Ella enfatiza que el diseño paisajístico no es solo una cuestión estética, sino un proceso complejo que requiere la integración de conocimientos técnicos y artísticos, así como una comunicación fluida entre todos los involucrados. Esta coordinación facilita la selección adecuada de plantas, muchas veces producidas en viveros propios o colaboradores, y la implementación de sistemas de riego eficientes que optimizan el uso del agua, un recurso crítico en jardinería sostenible.
Uno de los aspectos clave en este trabajo conjunto es la planificación detallada mediante planos de plantación y conteos precisos de especies por metro cuadrado. Aunque en ocasiones la distribución final de las plantas puede ajustarse en el sitio para adaptarse mejor a las condiciones reales, contar con un diseño previo asegura que el presupuesto se respete y que la densidad vegetal sea la adecuada para cada proyecto. Esta planificación también considera la complejidad de las plantaciones naturalistas, que suelen ser multicapa y multiespecie, buscando que las plantas se protejan y complementen entre sí, generando paisajes vivos y dinámicos.
Además, la colaboración con viveristas es esencial para contar con una paleta vegetal diversa y adaptada al clima y suelo locales. Fernanda menciona que en México, a pesar de la gran cantidad de viveros, la oferta de plantas para paisajismo naturalista ha sido limitada, por lo que ha sido necesario experimentar con mezclas innovadoras y producir muchas especies en viveros propios. Esta producción propia permite garantizar la calidad y disponibilidad de las plantas, así como la adaptación a las condiciones específicas del sitio.
La ingeniería también juega un papel crucial, especialmente en la instalación de sistemas de riego por goteo programados, que aplican el agua directamente en la raíz de cada planta, evitando pérdidas por evaporación y asegurando un consumo eficiente. La integración de estos sistemas requiere un diseño técnico que se adapte a la topografía y características del terreno, y que sea compatible con el diseño paisajístico.
Finalmente, la relación con el cliente es otro pilar del trabajo multidisciplinario. La confianza y la comunicación abierta permiten que el proyecto evolucione conforme a las expectativas y necesidades del usuario final. Explicar el proceso, mostrar ejemplos de proyectos anteriores y gestionar las expectativas sobre el crecimiento y evolución del jardín son prácticas que fortalecen esta relación y aseguran la satisfacción con el resultado final.
En resumen, la construcción y el trabajo multidisciplinario en paisajismo naturalista implican una coordinación cuidadosa entre paisajistas, viveristas, ingenieros y clientes. Esta colaboración garantiza que cada elemento, desde la selección de plantas hasta la instalación de sistemas de riego, se integre de manera coherente y eficiente, logrando espacios verdes que no solo embellecen, sino que también son sostenibles y funcionales. La experiencia y pasión de profesionales como Fernanda demuestran que el éxito en estos proyectos radica en la unión de conocimientos, habilidades y una visión compartida del paisaje como identidad y bienestar.





