El diseño naturalista no replica la naturaleza literalmente, sino que la interpreta mediante una composición consciente de color, textura y estructura vegetal. La paisajista mexicana Fernanda desarrolla jardines que fusionan la identidad local con referencias de la escuela inglesa de paisajismo, generando recorridos orgánicos que rompen con la rigidez axial y envuelven sensorialmente al usuario. La textura prima sobre el color como criterio compositivo: grupos de plantas repetidos en bloques generan continuidad visual y sensación de amplitud. Las mezclas de más de una docena de especies garantizan un ciclo continuo de floración a lo largo del año. Frente a la homogeneización que impone la globalización, el paisajismo naturalista recupera singularidad y sentido de pertenencia, integrando topografía, vegetación preexistente y contexto cultural para disolver las fronteras entre jardín y paisaje natural circundante.
Diseño naturalista y estética
El paisajismo naturalista es una disciplina que busca crear jardines y espacios exteriores inspirados en la naturaleza, pero con una interpretación artística y consciente. Fernanda, paisajista mexicana con casi 20 años de experiencia, nos comparte en su recorrido profesional cómo ha abordado este estilo, combinando identidad, estética y funcionalidad para lograr paisajes que no solo son visualmente atractivos, sino que también reflejan la cultura y el entorno local.
Enfoques estéticos en el paisajismo naturalista
Fernanda destaca que el paisajismo naturalista no consiste en replicar la naturaleza de forma idéntica, sino en interpretarla. Cada paisajista aporta su estilo y cada proyecto es único. En su experiencia, ha trabajado con diferentes estilos que se pueden asociar a enfoques estéticos como el impresionista, el modernista y el tecnocrático, aunque no los menciona explícitamente, sí se percibe en su manera de diseñar jardines que parecen naturales pero que están cuidadosamente planificados.
Por ejemplo, en sus proyectos residenciales en la Ciudad de México, ha logrado fusionar la identidad local con influencias internacionales, como la escuela inglesa de paisajismo, que rompe con la rigidez y el eje central para crear recorridos más orgánicos y envolventes. Esta mezcla de estilos y referencias permite que sus jardines tengan una estética naturalista, pero con una composición que busca la armonía visual y la experiencia sensorial del usuario.
Importancia del color, la textura y la composición
Uno de los aspectos clave en el diseño naturalista es la selección y combinación de plantas que aporten color y textura a lo largo del año. Fernanda enfatiza que no solo se trata de elegir plantas nativas o exóticas, sino de crear mezclas que funcionen en conjunto, donde las plantas se protejan y complementen entre sí. Por ejemplo, en un jardín puede haber más de una docena de especies que florecen en diferentes momentos, generando un ciclo continuo de color y vida.
La textura es fundamental para lograr un jardín que "abrace" al visitante. Fernanda prefiere diseñar con texturas antes que con colores o formas, buscando que el espacio sea acogedor y envolvente. La composición se basa en bloques o grupos de plantas que se repiten para dar continuidad visual, evitando la saturación y el caos. Este enfoque también ayuda a que el jardín se vea más amplio y ordenado.
La identidad y la conexión con el entorno
El paisajismo naturalista, según Fernanda, es una forma de crear identidad. El paisaje refleja quiénes somos y dónde estamos. Por eso, es importante que el diseño respete y dialogue con el contexto local, ya sea urbano o natural. En sus proyectos, busca borrar las fronteras entre el jardín y el paisaje natural adyacente, integrando elementos como árboles originales y topografía para que el espacio parezca una extensión del entorno.
Además, la globalización ha homogeneizado mucho la arquitectura y el diseño, pero el paisaje naturalista puede recuperar esa identidad perdida, aportando singularidad y sentido de pertenencia. La elección de plantas, la forma de distribuirlas y la composición general son herramientas para lograrlo.
Conclusión
El diseño naturalista y estético en paisajismo es un arte que combina la inspiración en la naturaleza con la creatividad y el conocimiento técnico. La clave está en interpretar la naturaleza, usar el color y la textura para crear composiciones armoniosas y respetar la identidad del lugar. Así, los jardines no solo son visualmente atractivos, sino que también generan bienestar y conexión con el entorno y sus usuarios.
Este enfoque invita a diseñar espacios que cambian con el tiempo, que se sienten vivos y que cuentan una historia, haciendo del paisajismo naturalista una disciplina apasionante y profundamente significativa.



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