Para reducir el mantenimiento futuro conviene combinar una plantación multicapa y de alta densidad, que deja poco espacio a las malezas, con especies colonizadoras y pioneras que preparan el terreno y dan paso a otras en una sucesión ecológica. La paleta puede mezclar nativas y exóticas no invasoras, siempre adaptadas al clima. Trabajar con el suelo existente, sin mejorarlo artificialmente, permite elegir especies realmente adaptadas y reducir riego, fertilizantes y podas. El acolchado con corteza, grava o restos vegetales conserva la humedad y frena las hierbas, y plantar por bloques facilita un riego por goteo programado. En cuanto a la fauna, como los conejos, es clave observar y adaptar el diseño al comportamiento local.
Estrategias de plantación, especies y mantenimiento
El paisajismo naturalista es una disciplina que busca crear espacios verdes que reflejen la identidad local y se adapten al entorno, utilizando estrategias de plantación, selección de especies y mantenimiento que respeten el suelo y la biodiversidad. Fernanda, paisajista mexicana con casi 20 años de experiencia, comparte en su trayectoria cómo ha aplicado estos principios en proyectos residenciales y públicos, combinando plantas nativas y exóticas, y enfrentando desafíos como el control de malezas y fauna.
Uso de sucesión, cobertura vegetal y especies colonizadoras
Una de las claves del paisajismo naturalista es la plantación multicapa y multiciclo, que imita los patrones de la naturaleza. Esto implica usar especies colonizadoras que preparan el terreno para otras plantas, creando una sucesión ecológica que favorece la biodiversidad y la estabilidad del ecosistema. Fernanda explica que en sus proyectos utiliza mezclas de más de una decena de plantas que se protegen entre sí, logrando un equilibrio dinámico donde algunas especies anuales actúan como pioneras y luego desaparecen, dejando espacio para otras. Esta estrategia también ayuda a controlar las malezas, ya que las plantas establecidas impiden la invasión de especies no deseadas.
Paleta nativa y exótica: equilibrio y adaptación
Aunque en México existe una fuerte tradición de usar plantas nativas, Fernanda destaca que no es necesario ser fundamentalista con este criterio. Ella incorpora especies exóticas no invasoras, especialmente africanas, que se adaptan bien al clima local y enriquecen la biodiversidad. Por ejemplo, los aloes, originarios de África, se han integrado en la identidad cultural mexicana y aportan valor estético y ecológico. La clave está en seleccionar plantas que no sean invasoras y que se adapten al suelo y clima, respetando el equilibrio natural y evitando daños al entorno. Esta flexibilidad permite diseñar paisajes más ricos y resistentes.
Control de malezas y fauna: manejo natural y sostenible
El control de malezas se logra principalmente mediante la densidad de plantación y la selección adecuada de especies. Al plantar con alta densidad y en capas, se reduce el espacio para que las malezas se establezcan. Además, el uso de mulching o acolchado con corteza, grava o restos vegetales triturados ayuda a conservar la humedad y suprime el crecimiento de hierbas no deseadas. En cuanto a la fauna, como los conejos, es importante diseñar con plantas que no sean atractivas para ellos o que puedan resistir su presencia, aunque Fernanda no profundiza en técnicas específicas, sí enfatiza la importancia de observar y adaptar el diseño al comportamiento local de la fauna.
Adaptación al suelo local y mantenimiento eficiente
Fernanda prefiere trabajar con las condiciones existentes del suelo, sin mejorarlo artificialmente, para observar cómo responden las plantas al entorno real. Esto permite seleccionar especies verdaderamente adaptadas y reducir la necesidad de riegos, fertilizantes y cuidados intensivos. El mantenimiento se simplifica con plantas resistentes a la sequía y bien adaptadas, que requieren menos podas y tratamientos. Además, la plantación en bloques o zonas facilita el manejo y la planificación del riego, que idealmente se realiza con sistemas de goteo programados para optimizar el uso del agua.
Conclusión
El paisajismo naturalista, como lo practica Fernanda, es una apuesta por la identidad local, la sostenibilidad y la belleza funcional. La combinación de estrategias de plantación basadas en la sucesión ecológica, el uso equilibrado de especies nativas y exóticas, y un mantenimiento adaptado al suelo y clima local, permite crear jardines que no solo son estéticamente atractivos, sino que también fomentan la biodiversidad y el bienestar. Esta visión integral es clave para diseñar espacios verdes que perduren y se integren armónicamente en su entorno.





