Tres proyectos emblemáticos de Fernanda ilustran soluciones concretas del paisajismo naturalista aplicado a escalas y contextos distintos. En la casa campestre de Cuajimalpa, la eliminación del césped y la mezcla de más de 12 especies en protección mutua generan un paisaje dinámico que disuelve la frontera con el bosque colindante, respetando la topografía original y los árboles existentes. El Jardín Cigüeñales adapta este enfoque a un espacio urbano reducido, combinando semisombra, huerto, terrazas y especies como digitalis, verbena y cosmos en una composición que integra arquitectura y vegetación. El parque lineal de Ferromex en Guadalajara reaprovecha durmientes de ferrocarril y tepalcates como materiales constructivos, planta más de 75.000 ejemplares desde semillas locales sin enmienda artificial del suelo y convierte un espacio postindustrial en un corredor verde con identidad cultural y uso comunitario activo.
Proyectos emblemáticos y soluciones de diseño
El paisajismo naturalista es una disciplina que busca integrar el diseño con la identidad local, la biodiversidad y el uso eficiente de recursos, creando espacios que reflejan la cultura y el entorno natural. Fernanda, paisajista mexicana con casi 20 años de experiencia, nos comparte tres proyectos emblemáticos que ejemplifican soluciones innovadoras y sostenibles en el diseño de jardines sin césped, con zonificación, huertos, terrazas y aprovechamiento de recursos locales.
Casa campestre sin césped y con mezcla vegetal
Uno de los proyectos destacados es una casa campestre ubicada en la delegación Cuajimalpa, en la Ciudad de México, donde Fernanda diseñó un jardín sin césped, una propuesta poco común en México pero que aporta biodiversidad y reduce el consumo de agua. En este diseño, se empleó una mezcla de más de 12 especies vegetales que se protegen mutuamente, logrando un paisaje dinámico y cambiante a lo largo del año. La zonificación del espacio permitió integrar áreas de sombra y sol, con plantas adaptadas a cada microclima, y se respetaron los niveles naturales del terreno para evitar daños a los árboles existentes. Además, se buscó borrar la frontera entre el jardín y el bosque colindante, creando una continuidad visual y ecológica que enmarca la casa como parte del paisaje natural.
Jardín Cigüeñales: huerto y terrazas en espacio urbano
Otro proyecto emblemático es el Jardín Cigüeñales, un espacio urbano en la Ciudad de México donde se eliminó el césped para dar paso a un jardín de semisombra con huerto y terrazas. Aquí, Fernanda aplicó su experiencia en viveros y producción de plantas para crear un diseño que combina texturas y floraciones variadas, con especies como digitalis, verbena y cosmos. La terraza se convirtió en un espacio vital para el disfrute diario, con macetas abundantes y un diseño que abraza los muros, integrando la arquitectura con la vegetación. Este proyecto refleja la importancia de adaptar el paisajismo naturalista a espacios pequeños y urbanos, promoviendo la biodiversidad y el bienestar de los usuarios.
Rancho con uso de recursos locales y diseño sostenible
En un contexto más amplio, Fernanda participó en un proyecto de parque lineal dentro de las instalaciones de Ferromex en Guadalajara, un espacio postindustrial donde se reutilizaron elementos como durmientes de ferrocarril y tepalcates (barro roto) para crear caminos y áreas de descanso. La plantación se realizó con más de 75,000 plantas producidas a partir de semillas locales, respetando el suelo original y sin mejorarlo artificialmente, demostrando la nobleza de las especies nativas y adaptadas. Este proyecto destaca por su enfoque en la sostenibilidad, la identidad cultural y la creación de espacios para la comunidad, con un diseño que integra la historia industrial con la naturaleza y promueve la movilidad interna mediante un programa de bicicletas para los empleados.
Conclusión
Estos tres proyectos emblemáticos muestran cómo el paisajismo naturalista puede ofrecer soluciones de diseño innovadoras y sostenibles, que van más allá de la estética para crear identidad, funcionalidad y respeto por el entorno. La eliminación del césped, la zonificación inteligente, la incorporación de huertos y terrazas, y el uso de recursos locales son estrategias clave para lograr jardines que no solo embellecen, sino que también contribuyen al bienestar ambiental y social. Fernanda ejemplifica con su trabajo cómo el diseño de paisaje puede ser una aventura creativa y comprometida con la cultura y la naturaleza, invitándonos a repensar nuestros espacios verdes con una mirada más consciente y auténtica.





