Para crecer como profesional del paisajismo conviene combinar formación continua, redes profesionales y práctica en terreno. Cursos, lecturas y diplomados aportan base; sociedades, congresos y colegas abren oportunidades; y las pasantías permiten experimentar con proyectos reales. En Latinoamérica, esa combinación impulsa además la investigación en paisajismo sustentable local.
Formación, redes y oportunidades
En el mundo del paisajismo naturalista, la formación, las redes profesionales y las oportunidades de pasantías juegan un papel fundamental para el desarrollo de proyectos innovadores y sustentables, especialmente en Latinoamérica, una región con un enorme potencial para la investigación y la experimentación en este campo.
La educación en paisajismo no siempre sigue un camino tradicional. Fernanda, paisajista mexicana con casi 20 años de experiencia, comparte que su formación fue inicialmente autodidacta, complementada con estudios en relaciones internacionales y diplomados en arquitectura de jardines. Esta combinación le permitió entender el contexto político, social y económico, elementos clave para diseñar paisajes con identidad y sentido local. Además, destaca la importancia de la formación continua, ya sea a través de maestrías, cursos cortos o la lectura constante de literatura especializada, que en español es aún escasa pero vital para el crecimiento profesional.
Las redes profesionales son otro pilar esencial. Participar en sociedades como la de Arquitectos Paisajistas de México, colaborar con colegas y asistir a congresos o webinars permite compartir experiencias, aprender de otros y abrir puertas a nuevas oportunidades. Fernanda enfatiza que estas conexiones enriquecen el trabajo y ayudan a posicionar el paisajismo naturalista como una disciplina respetada y valorada.
Las pasantías y la práctica en terreno son igualmente cruciales. La experiencia directa con proyectos reales, desde jardines residenciales hasta intervenciones en espacios públicos, permite experimentar con plantas, técnicas y diseños que responden a las condiciones locales. Fernanda relata sus aventuras en proyectos que van desde la creación de jardines en azoteas hasta la rehabilitación de espacios industriales, siempre con un enfoque en la sostenibilidad y la identidad cultural.
Latinoamérica, con su diversidad climática y biológica, ofrece un laboratorio natural para el paisajismo sustentable. La región tiene la oportunidad de liderar en investigación y desarrollo de técnicas que integren plantas nativas y exóticas no invasoras, adaptadas a los ecosistemas locales. Este enfoque no solo promueve la biodiversidad, sino que también responde a los desafíos actuales de cambio climático y urbanización.
En conclusión, la formación sólida, el establecimiento de redes profesionales y la experiencia práctica son claves para impulsar el paisajismo naturalista en Latinoamérica. Este camino abre un abanico de oportunidades para diseñar espacios que reflejen la identidad local, fomenten la biodiversidad y contribuyan al bienestar ambiental y social.





