La historia familiar y las raíces culturales inspiran el trabajo paisajista al transmitir, de generación en generación, un conocimiento profundo de las plantas y un vínculo emocional con la tierra; esa herencia, sumada a la formación autodidacta y la experiencia internacional, da lugar a un estilo propio que interpreta la identidad cultural de cada lugar.
Historia familiar y raíces
La historia familiar y las raíces son elementos fundamentales que moldean nuestra identidad y nuestra forma de entender el mundo. En el caso de Fernanda, una paisajista naturalista mexicana, su recorrido profesional y personal está profundamente influenciado por su herencia familiar y las experiencias que ha vivido a lo largo de seis generaciones de viveristas. Este artículo relata cómo la migración desde Bélgica a Argentina y la tradición familiar han marcado su formación y práctica diaria en el paisajismo naturalista, un arte que combina la pasión por la naturaleza con el diseño consciente y sostenible.
Raíces familiares y migración
Fernanda proviene de una familia con una larga tradición en viverismo, que se remonta a seis generaciones. Esta herencia no solo le ha transmitido un conocimiento profundo sobre las plantas y su cultivo, sino también un amor por la naturaleza y el paisaje que ha sido clave en su desarrollo profesional. La migración de sus antepasados desde Bélgica a Argentina es un capítulo importante que refleja la adaptación y el aprendizaje constante, valores que Fernanda ha incorporado en su trabajo.
Formación y pasión por el paisajismo naturalista
Aunque Fernanda estudió inicialmente Relaciones Internacionales, su verdadera vocación surgió cuando tomó un diplomado en arquitectura de jardines impartido por el paisajista Miguel Medina. Desde ese momento, supo que el paisajismo naturalista sería su misión de vida. Su formación es en gran parte autodidacta, complementada con experiencias internacionales, como su estancia en Inglaterra, que enriquecieron su estilo y visión.
El paisajismo naturalista, según Fernanda, no consiste en replicar la naturaleza de forma idéntica, sino en interpretarla y diseñar paisajes que reflejen la identidad cultural y personal. Su trabajo se caracteriza por la creación de jardines que parecen naturales, pero que son el resultado de una intervención cuidadosa y estudiada, donde cada planta y cada textura tienen un propósito.
Influencia de la identidad y el paisaje cultural
Fernanda destaca que el paisaje crea identidad y que, a través de él, las personas se reflejan y se reconocen. Su diseño busca borrar las fronteras entre el jardín y el entorno natural, integrando elementos autóctonos y respetando la biodiversidad local. Su experiencia en diferentes contextos, desde la Ciudad de México hasta Chile e Inglaterra, le ha permitido desarrollar un estilo único que combina la complejidad de la plantación con la sensibilidad hacia el entorno.
Además, su trabajo incluye proyectos residenciales y de espacio público, como la rehabilitación de áreas abandonadas en el Jardín Botánico del Bosque de Chapultepec y la creación de parques industriales con bajo presupuesto, demostrando que el paisajismo naturalista puede ser accesible y funcional en diversos ámbitos.
La importancia de la experimentación y la educación continua
A lo largo de su carrera, Fernanda ha experimentado con mezclas de plantas poco convencionales, aprendiendo de los errores y adaptándose a las condiciones locales. Su enfoque es dinámico y evolutivo, siempre buscando innovar y mejorar. Además, se dedica a la docencia y a la difusión del conocimiento, promoviendo la formación en paisajismo naturalista y la valoración del paisaje como un elemento vital para el bienestar humano.
Conclusión
La historia familiar y las raíces de Fernanda son el cimiento sobre el cual ha construido una carrera apasionada y comprometida con el paisajismo naturalista. Su legado familiar, combinado con su formación autodidacta y sus experiencias internacionales, le ha permitido desarrollar un estilo que integra identidad, sostenibilidad y belleza natural. Su trabajo es un ejemplo de cómo la herencia y la pasión pueden converger para crear espacios que no solo embellecen, sino que también conectan a las personas con su entorno y su historia.





