Para usar la fotografía del entorno natural como punto de partida del diseño, observa el paisaje y registra texturas, luz y escala en lugar de limitarte al color. Esas imágenes ayudan a interpretar la naturaleza, no a copiarla, y sirven también para comunicar al cliente el proceso y la evolución del jardín.
Inspiración en la naturaleza y fotografía
La naturaleza es una fuente inagotable de inspiración para el diseño paisajístico, y la fotografía se convierte en una herramienta esencial para capturar y traducir esa inspiración en proyectos concretos. Fernanda, paisajista naturalista mexicana, comparte en su experiencia cómo la observación detallada del paisaje, la búsqueda de texturas, pieles, luz y escala, permiten crear espacios que no solo reflejan la identidad del lugar, sino que también generan bienestar y conexión con el entorno.
Desde sus inicios, Fernanda se ha dedicado a experimentar con el paisajismo naturalista, un enfoque que no busca replicar la naturaleza de forma idéntica, sino interpretarla y adaptarla a cada contexto. Su trabajo se basa en entender el paisaje como un reflejo de la identidad cultural y personal, donde cada proyecto es único y responde a las características específicas del sitio y sus usuarios. La fotografía juega un papel fundamental en este proceso, ya que permite captar la complejidad y la esencia de los jardines, como lo demuestra la colaboración con el fotógrafo Jaime Navarro, quien logra mostrar la riqueza de texturas y la escala en sus imágenes.
Uno de los aspectos clave en la inspiración naturalista es la atención a las texturas y la escala. Fernanda prefiere diseñar con texturas más que con colores, buscando que los jardines “abracen” a las personas y generen una experiencia envolvente. Esta sensibilidad se refleja en la elección de plantas y en la composición, donde se mezclan especies que se protegen mutuamente y crean un ecosistema equilibrado. La luz también es un elemento esencial, ya que modula la percepción del espacio y resalta detalles que enriquecen la experiencia visual.
La identidad del paisaje es otro tema central. Fernanda destaca que el paisaje no miente y que, a pesar de la globalización y la homogeneidad cultural, el diseño paisajístico debe recuperar y reflejar la identidad local. Esto implica respetar y dialogar con el entorno natural y cultural, integrando elementos que conecten con la historia y las vivencias de las personas. Por ejemplo, en la Ciudad de México, su lugar de residencia, el paisaje urbano y natural ofrece una inspiración constante que se traduce en proyectos que buscan borrar las fronteras entre el jardín y el paisaje natural circundante.
Además, la fotografía no solo documenta el resultado final, sino que también es una herramienta para comunicar el proceso y la intención detrás del diseño. Mostrar el antes y después, la evolución de las plantas y la complejidad de la plantación ayuda a que los clientes y el público comprendan el valor del paisajismo naturalista, que va más allá de una simple colección de plantas. La fotografía capta momentos de descubrimiento y conexión, donde los usuarios del jardín exploran y disfrutan cada detalle, confirmando el éxito del diseño.
Finalmente, Fernanda enfatiza que la inspiración en la naturaleza y la fotografía son inseparables en su práctica. La observación constante, el aprendizaje a través de los viajes y la documentación visual enriquecen su trabajo y permiten crear jardines que son auténticos refugios de biodiversidad, belleza y significado. Esta combinación de sensibilidad artística y conocimiento técnico es la clave para traducir la naturaleza en proyectos que trascienden lo estético y generan un impacto positivo en las personas y el entorno.
En resumen, la inspiración en la naturaleza y la fotografía en el paisajismo naturalista implica una mirada profunda y respetuosa hacia el paisaje, una interpretación creativa de sus elementos y una comunicación visual que transmite la esencia del proyecto. Así, se logra diseñar espacios que no solo son bellos, sino que también cuentan historias, reflejan identidades y fomentan el bienestar.





