Los proyectos representativos de Fernanda demuestran la versatilidad del paisajismo naturalista en distintas escalas y presupuestos. La intervención en el Jardín Botánico del Bosque de Chapultepec recuperó un área abandonada integrando especies tolerantes a condiciones de humedad variable y una colección de dalias silvestres, sin alterar el suelo original. En el ámbito industrial, el parque lineal de Ferromex en Guadalajara combina un 70% de softscape y 30% de hardscape, reutilizando durmientes de ferrocarril para preservar la identidad del sitio con presupuesto limitado. En proyectos residenciales en Cuajimalpa, las mezclas de protección mutua disuelven las fronteras entre jardín y bosque de pino-encino, mientras que la recuperación del patio mexicano tradicional adapta la memoria cultural a contextos contemporáneos. Los show gardens, como el festival Isan House, funcionan como espacios de experimentación con alta densidad vegetal, demostrando que el diseño naturalista responde con creatividad a cualquier escala de intervención.
Proyectos representativos
En el ámbito del paisajismo naturalista, la implementación práctica y la adaptación a distintas escalas y presupuestos son fundamentales para lograr proyectos exitosos y con identidad. Fernanda, paisajista mexicana con casi 20 años de experiencia, comparte en su trayectoria diversos proyectos residenciales, urbanos e industriales que ejemplifican esta versatilidad, destacando casos como Chapultepec, Ferromex y show gardens.
Uno de los proyectos emblemáticos es la intervención en el Jardín Botánico del Bosque de Chapultepec, un espacio público donde se recuperó un área abandonada para crear un paisaje que genera comunidad e identidad. En este proyecto, se respetó el entorno natural, integrando plantas que soportan condiciones de pies mojados y secos, y se diseñó un espacio que combina zonas con diferente humedad sin alterar el suelo original. Además, se creó una colección de dalias silvestres, aportando biodiversidad y valor cultural al sitio. Este tipo de proyectos urbanos demuestran cómo el paisajismo naturalista puede revitalizar espacios públicos con bajo impacto ambiental y alto valor social.
En el ámbito industrial, destaca la colaboración con Ferromex en Guadalajara, donde se transformó un terreno con vías férreas deshabilitadas en un parque lineal para los empleados. Con un presupuesto limitado, se logró un diseño que combina un 70% de softscape (vegetación) y un 30% de hardscape (elementos duros), utilizando materiales industriales como durmientes de ferrocarril para conservar la identidad del lugar. La plantación se realizó con especies resistentes y adaptadas al suelo pobre, demostrando que es posible crear espacios verdes funcionales y estéticamente atractivos en contextos industriales complejos.
En el ámbito residencial, Fernanda ha desarrollado proyectos que van desde jardines pequeños hasta grandes terrenos, siempre con un enfoque en la identidad local y la integración con el entorno. Por ejemplo, en la delegación Cuajimalpa de la Ciudad de México, ha diseñado jardines que se mimetizan con el bosque de pino y encino, borrando las fronteras entre el jardín y el paisaje natural adyacente. En estos proyectos, la mezcla de plantas es cuidadosamente estudiada para que las especies se protejan mutuamente, logrando un equilibrio dinámico y una floración continua. También ha trabajado en casas antiguas con patios pequeños, recuperando la tradición del patio mexicano y adaptándola a las condiciones actuales, creando espacios que abrazan al usuario y reflejan su historia y cultura.
Además, Fernanda participa activamente en show gardens, como el festival de diseño Isan House, donde crea jardines temporales con alta densidad de plantas y árboles, que duran aproximadamente un mes. Estos jardines son una oportunidad para experimentar con nuevas ideas y materiales, y para mostrar al público la complejidad y el valor del paisajismo naturalista. En estos eventos, la intención es que el jardín parezca parte del entorno desde hace mucho tiempo, logrando una integración visual y emocional con el espacio.
En todos estos proyectos, la clave está en diseñar con intención, respetando el contexto político, social y ambiental, y en comunicar la importancia del paisajismo naturalista para recuperar la identidad perdida en muchos espacios urbanos y residenciales. La diversidad de escalas y presupuestos no limita la creatividad ni la calidad, sino que impulsa soluciones innovadoras y adaptadas a cada caso.
En conclusión, los proyectos representativos de Fernanda ilustran cómo el paisajismo naturalista puede aplicarse con éxito en diferentes contextos, desde grandes parques urbanos hasta jardines residenciales y espacios industriales. La combinación de respeto por el entorno, uso de plantas adaptadas, y diseño cuidadoso permite crear paisajes que no solo embellecen, sino que también generan identidad, bienestar y sostenibilidad.





